Mediterranean Garden Society

Asociación de Jardines Mediterráneos

La sucursal Costa Blanca 

Futuros acontecimientos

Sábado 1 abril – 11.30 - Elche y Crevillente
Visita al Palmeral de Elche, incluyendo el Huerto del Cura y el Museo del Palmeral, así como el Jardín Moro del Té en Crevillente
El Huerto del Cura fue creado en 1843 por el cura José Castaño, que empezó una colección de palmeras y cactus en su jardín dentro del Palmeral de Elche (Patrimonio de la Humanidad). La colección fue ampliada por los dueños sucesivos y contiene actualmente una enorme variedad de plantas del mundo entero, las cuales prosperan en el ambiente protegido del Palmeral. El cercano Museo del Palmeral da una visión del sistema agrícola desarrollado por los árabes para cultivar frutas y verduras al interior de la plantación de palmeras. Andaremos por esta plantación y comeremos en la ciudad. Por la tarde visitaremos el famoso Jardín Moro del Té (Carmen del Campillo) en la campiña cerca de Crevillente. Este jardín es un ejemplo fascinante del tradicional Edén moro, creando un oasis de sombra, agua y frescor con su lujo de plantas, y una iluminación sutil por las tardes. Ofrece una gran variedad de tés y otras bebidas.

Para los que estén interesados en los últimos avances en materia de protección contra el picudo rojo, habrá una visita opcional extra, a las diez, en el laboratorio de Glen Biotech en San Vicente de Raspeig, donde se está perfeccionando un nuevo tratamiento de hongos, basado en un hongo descubierto en el Palmeral de Elche.

Sábado 29 de abril – 11.00 - Muro de Alcoy
Visita a dos jardines privados que pertenecen a miembros del grupo
Estos dos jardines ilustran los distintos acercamientos necesarios para crear jardines atractivos, dependiendo de su ubicación. El primero, el jardín de Edward y Beth Kendall, está situado en una zona boscosa, en una colina mirando al norte. Han creado allí un jardín de sombra lleno de bulbos y otras plantas forestales como orquídeas, y han sacado ventaja de las limitaciones del lugar. El otro jardín, el de Maggie y William Pack, al contrario, está situado en una colina soleada que mira al sur. Comprende una amplia gama de plantas que gustan del sol, incluyendo el iris. Han creado una serie de terrazas unidas por sendas, que ayudan a retener la humedad en el suelo y a controlar la erosión producida por eventuales tormentas. Se nos ofrecerá una barbacoa en este jardín a las 13'30, con el coste de 10 euros por persona. 

Sábado 20 de mayo – 11.00 - Alcoy
Paseo guiado por el Parque Natural de la Font Roja
El Carrascal de la Font Roja es una sierra coronada por un auténtico bosque mediterráneo, y fue declarado Parque Natural en 1987. Hay excelentes instalaciones para los visitantes alrededor del interesante Centro de Interpretación, en el edificio lindante al Santuario. Durante la visita, Salvador Pastor nos guiará por la zona que rodea el Santuario, y podremos ver muchas variedades de árboles, arbustos y plantas, incluida una amplia muestra de flores silvestres de esta época del año. Veremos la Cova Gelada, una curiosa cavidad donde hay siempre una corriente de aire frío. Pasaremos por el Pla dels Galers, donde crecen los Quercus velutina, hasta terminar en el Mirador de Pilat. Volviendo al Centro de Interpretación, podremos ir al restaurante de la zona o bien comer de picnic.

Sábado 10 de junio – 10.00 - Valencia
Visita guiada al Jardín Botánico y otros jardines de Valencia
Después de una larga historia de jardines botánicos en la ciudad, el actual jardín se instaló en 1809. Sufrió reversos por cambios políticos, guerras e inundaciones después de esa fecha, pero un gran programa de restauración entre los años 1985 y 2000, dio por resultado el magnífico jardín que vemos hoy. Todas las visitas que hemos hecho a este jardín en los últimos años nos han llevado a nuevos descubrimientos ya que ofrece tanto que ver. Después de la visita al Jardín Botánico, andaremos por el centro histórico hacia una zona donde podamos comer. En el camino veremos la Lonja de la Seda, de estilo gótico, construida entre 1482 y 1548, con su jardincito, luego el Mercado Central y algunos árboles interesantes. Después podremos recorrer la Calle de la Paz o bien coger taxis para ir hasta los jardines históricos de la Glorieta y del Parterre.

Sábado 7 de octubre - Alcalalí
Visita a dos jardines del Valle del Jalón
Este año visitaremos por primera vez el extraordinario jardín subtropical de Judith y Bernhard Bauer en el pueblo de Alcalalí. Han acumulado una amplia gama de plantas raras y poco comunes, aprovechando su abundante caudal de agua de riego, su clima propicio y sus talentos en el cuidado de las plantas. Cultivan frutas tropicales como plátanos, papayas, chirimoyas, mangos y guayabas, así como espectaculares árboles de flor, arbustos y plantas grasas que suelen vivir en países tropicales. Este jardín tiene poco espacio para visitantes y puede que el grupo tenga que dividirse en dos, dependiendo del número.

Al principio nos citaremos todos en el Jardín de Lavandas, cerca de Lliber (Finca la Cuta). La dueña, Susanne Semjevski, ha creado un jardín de ambiente poco común que forma parte de su pequeña plantación de lavandas. Allí podremos descansar y explorar sus muchos rincones de interés. Susanne nos ofrece bebidas y una variedad de productos hechos con lavanda y plantas aromáticas. Desde allí saldremos a visitar el jardín subtropical y el vivero cercano de Toni Pont, en uno o en dos grupos si hace falta. Volveremos al Jardín de Lavandas para comer. Susanne nos proporciona una selección de comidas que ella y su equipo preparan con ingredientes naturales.

Del 26 al 30 de octubre - California del Sur
Encuentro MGS para la asamblea general
La asamblea del 2017 tendrá lugar en el Sur de California del 26 al 30 de octubre. La rama de California del Sur que nos acoge ha preparado un fantástico programa que incluye visitas a la Biblioteca Huntington, las Colecciones de Arte y los Jardines Botánicos de San Marino, el Centro Getty de Los Angeles y excelentes jardines privados cerca de Pasadena. Una excursión opcional a Santa Bárbara antes de la asamblea (del 23 al 25 de octubre) incluye Lotusland, Casa del Herrero y otros jardines privados, así como cata de vinos en los viñedos. Se está pensando en otra excursión opcional después de la asamblea.

Sábado 18 de noviembre – 11.00 - Crevillente
Reunión anual de la sección con feria de plantas
El último encuentro del año en casa de Alan y Carol Hawes incluirá una feria de plantas como en el 2016. Se ofrecerán bebidas después de que Alan haya hecho su informe y presentación con fotos de su visita a California con motivo de la asamblea. Esto irá seguido por un debate sobre el programa de encuentros para el año siguiente, una vuelta al jardín y un buffet libre. 

Eventos Pasados

Noviembre 2016
Reunión anual de la sucursal en Crevillente para el encuentro de fin de año

La cita de fin de año, el día 19 de noviembre, tuvo lugar como de costumbre en el hogar del responsable de la sucursal. Alan y yo fuimos muy contentos de dar la bienvenida a 25 miembros y amigos, muchos de los cuales disfrutaron del elemento añadido: la feria de plantas. Una gran variedad de plantas y de esquejes estuvo en oferta para el intercambio, con consejos para su cultivo.

Montando la feria de plantas
(foto – Karen Leathers)

Los miembros examinan las plantas en oferta
(foto – Karen Leathers)

También disfrutamos de café y pastas antes de la parte más importante de la reunión, cuando Alan informó sobre su visita a Atenas para la asamblea general de la sociedad, y sobre las ideas acerca de visitas de la sucursal para 2017. Alan nos enseñó algunas fotos tomadas en los jardines que se incluían en el programa principal de Atenas y describió los jardines tan variados que se visitaron, antes de dar un breve resumen de las reuniones de trabajo de la asamblea.

Sternbergia lutea creciendo en el jardín Sparoza
(foto – Alan Hawes)

Crocus pallasii (syn. Crocus pallasii ssp. pallasii) en el jardín botánico Philodassiki
(foto – Alan Hawes)

Un estanque ornamental en el elegante jardín Drafi
(foto – Alan Hawes)

Como responsable de sucursal, Alan asistió primero a una reunión con el comité administrativo actual y otros responsables de sucursal. Entonces se le comunicó que la página web española que él publica recibe centenares de visitas cada mes, lo cual es alentador. (Esperamos ampliar su alcance incluyendo artículos sobre jardines en España, así como actividades de sucursal.

En la asamblea general el domingo 23 de octubre fue elegido un nuevo comité administrativo, presidido por Caroline Davies (Melbourne), con Jean Pierre Bouchez (California) como vice presidente y Lefteris Dariotis (Grecia) como consejero. La secretaria Vivien Psaropoulou y la tesorera Jill Yakas, ambas residentes en Atenas, provienen del anterior comité administrativo y proseguirán su apreciable labor. Un importante tema de debate fue la fundación del jardín Sparoza y la necesidad de hacerlo económicamente autosuficiente.

Alan tuvo la suerte de disponer del día siguiente en Atenas mientras esperaba su vuelo de vuelta a casa. Así tuvo la oportunidad de hacer una visita matutina a los lugares arqueológicos más destacados. Nos enseñó algunas fotos espectaculares del Acrópolis, del antiguo ágora, y de otros templos en ruinas en el centro de la ciudad.

El Acrópolis desde las ruinas del templo de Zeus olímpico
(foto – Alan Hawes)

Siguiendo con el programa provisional de la sucursal para 2017, Alan trazó planes para cuatro reuniones de primavera y dos de otoño, todas, el sábado. En primavera propusimos una visita a principios de abril a Elche para ver el Huerto del Cura y el Museo del Palmeral, terminando el día en el jardín de la tetería morisca. La siguiente cita, unas semanas más tarde en la zona de Alcoy, será el jardín de Maggie y William Pack e incluirá una barbacoa. Esto será seguido por un paseo a finales de mayo por el parque natural de la Font Roja, a cargo de Salvador Pastor y una visita a principios de junio, al jardín botánico de Valencia, igualmente a cargo de Salvador. Las fechas definitivas y los detalles se darán pronto a conocer. En octubre tendremos la oportunidad de ver el jardín espectacular de Judy y Bernhard Bauer, y a finales de año habrá otra cita en noviembre después de la asamblea general de la sociedad.

Alan terminó su informe agradeciéndoles a aquellos miembros de la sucursal que organizaron las citas del año y abrieron sus jardines para nosotros. También agradeció a todos los miembros y amigos por su asistencia entusiasta a las citas. En este punto, tanto él como yo, fuimos agradablemente sorprendidos por unos aplausos en reconocimiento de nuestra labor durante este primer año como los responsables de sucursal. Ya que todavía hacía sol y calor fuera, pasamos un rato paseando por el jardín. Alan y yo disfrutamos enseñándolo a los nuevos miembros, mientras que aquellos que ya lo conocían desde hace años fueron impresionados por la madurez que ha alcanzado.

Disfrutando del sol en el jardín
(foto – Karen Leathers)

Un grupo cerca del nuevo umbráculo
(foto – Karen Leathers)

Hablando en la rosaleda cerca de la pérgola
(foto – Karen Leathers)

Muchas de las contribuciones al buffet habían sido desplegadas por nuestras dos maravillosas ayudantes y varios grupos de los miembros pudieron relajarse y charlar, comiendo en la terraza o en el patio. Después hubo otra oportunidad de volver a la feria de plantas para recoger alguna maceta más para llevar.

Nos sentimos muy satisfechos de la atmósfera cordial y relajada de ese día y miramos adelante con renovado entusiasmo para el año que viene.

Texto de Carol Hawes
Traducido por Jacqueline Charron

Octubre 2016
Visita, cerca de Oliva, a los jardines de dos miembros, jardines encaramados a una colina con vistas panorámicas.

Muchos de los que eligen vivir cerca del mar entre Alicante y Oliva aprovechan la oportunidad de construir sobre las laderas de las montañas costeras que ofrecen vistas impresionantes sobre la huerta y el mar. El tiempo y el esfuerzo invertidos en transformar la pendiente rocosa en un hogar con jardín nos ha quedado patente a los que visitamos dos de esos jardines el 15 de octubre.

Las obras de la casa y jardín de John y Maggie Male están todavía en curso. Resultó fascinante comparar el nivel inferior tan plantado y decorado con arte, con el nivel superior, inconcluso y donde la pendiente está aún sin estructurar ni domesticar. John es un experto jardinero, pero necesita pasar mucho tiempo en la construcción de su casa y en el complicado acondicionamiento de su jardín. Trabajó como jefe de jardinería en Oriente Medio, y sus experiencias allí, así como sus contactos con los diseñadores del famoso jardín Majorelle de Marrakech en Marruecos, le han influenciado mucho para la creación de su propio jardín. Planea crear numerosos rincones íntimos, muy aislados respeto a las propiedades vecinas, pero abiertos a las vistas de las montañas y del mar

John nos muestra su casa y sus ideas para el jardín

En el nivel inferior, rodeando la entrada, el paisaje se completó con muros de contención compuestos por una piedra que contiene sales de hierro cristalizados figurando motivos en forma de helechos. Algunas superficies verticales están pintadas con el mismo profundo azul cobalto que caracteriza los jardines Majorelle, mientras que las zonas de paso llevan el complicado diseño de guijarros y ladrillos.

Un parterre con frontal de piedra que contiene Hibiscus, Echium, Ciprés, Jasmín y Eryobotria

Hay dos preciosas fuentecitas entre las plantaciones, las cuales incluyen desde palmeras Washingtonia, Syagrus y Chamareops, Cipreses y Cycas, hasta matas de flor como Oleander y trepadoras como Plumbago.

La exquisita fuente entre cycas y el pavimento formando motivos

La fuente que John creó él mismo

John pretender mantener algunas de las plantas que ya se encontraban en el lugar como un gran algarrobo y unos olivos, así como el romero, con los que reflejar la flora típica de la zona. Unas plantas en macetas suavizan la aridez de algunos sitios, incluso en las pequeñas zonas de asientos que encontramos a medida que vamos subiendo hacia lo más alto, desde donde se puede disfrutar de las vistas más esplendidas.

Todavía queda trabajo por hacer arriba, pero las vistas son magníficas

Desde la casa de John fue un corto paseo hasta llegar a la casa de Valerie y Roger Brown. Compraron su parcela en 2002, cuando no era más que un trozo de pendiente desnuda, y se mudaron a la casa un año después. Entonces quedaba mucho trabajo por hacer en muros de contención, terrazas y piscina. Pero han disfrutado del reto de crear un atractivo jardín de plantas de secano con muchos toques artísticos. Val es una pintora de éxito, y su vena artística añade interés a muchas zonas del jardín. Ella también gusta del contraste entre las superficies pintadas de un azul intenso y los colores claros en las rosadas paredes de la casa y en las rocas.

Un bonito rincón con plantas y contrastes de color

Antes de recorrer el jardín, disfrutamos de un corto descanso y de un refrigerio en la terraza de la piscina. Allí admiramos las plantas en macetas y las decoraciones murales, algunas obras de Valerie.

Todos agradecimos un corto descanso entre las visitas a los dos jardines

Cuando fuimos bajando hacia los niveles inferiores, aparecieron las sendas de abajo con su orla de matas floridas como Brugmansia y Plumbago, y árboles tales algarrobo, higuera y limonero, con los pies tapizados de variadas matas perenes y plantas grasas.

Las plantas que subrayan la senda son Teucrium, Santolina, Yucca y Aloe

Val y Roger han utilizado las grandes rocas que ya estaban en el lugar para construir los muros de contención de las terrazas inferiores, una iniciativa que dio un carácter natural a esta parte. Sendas con gravilla serpentean entre parterres con matas de romero, Santolina, Polygala, Lantana, así como plantas grasas y diversos cactus. Conducen a tranquilas áreas con asientos en la sombra a determinadas horas del día.

El final del jardín con plantas creciendo felices entre las rocas

Mientras subimos hacia la terraza de la piscina, siguiendo el otro lado de la casa, pasamos al lado de un punto particularmente atrayente para el descanso: un asiento curvo, cubierto de azulejos, formando la más baja de una serie de pequeñas terrazas, con plantas interesantes y elementos artísticos llamativos.

La perspectiva de color de las pequeñas terrazas desde el asiento con azulejos

Finalmente tuvimos oportunidad de beber y charlar mientras nos reuníamos en la terraza de la piscina. Luego, muchos de nosotros disfrutamos de una comida en un restaurante de la llanura costera, junto a John, Val y Roger, a los cuales agradecemos el habernos proporcionado una mañana tan interesante y agradable. Algunos de nosotros, quienes trabajamos en jardines planos, envidiamos la variedad de aspectos y rincones escondidos que caracterizan estos dos jardines en cuesta, pero nos damos cuenta ahora de cuanto trabajo se requiere para crearlos.

Texto de Carol Hawes
Traducido por Jacqueline Charron

Junio 2016
Visita a los jardines del Turia en Valencia

Hay muchos jardines hermosos en Valencia y ya hemos disfrutado de anteriores visitas al jardín botánico y al jardín de Monforte. En esta ocasión elegimos explorar los jardines del Turia con el fin de aprender sobre la gran diversidad de árboles que crecen allí. Tuvimos un excelente guía en Salvador Pastor, quien supervisó la plantación de muchos de ellos cuando la zona de antigua crianza fue reformada y abierta al público, hace unos quince años. Además, Salvador es jardinero municipal desde hace treinta y dos años.

Antes de empezar nuestra gira, Salvador nos explicó brevemente la historia de la ciudad de Valencia desde su fundación por los Romanos en 138 a.C., sobre una isla en la desembocadura del río Turia. El río sirvió sobre todo al comercio y al riego de la fértil llanura colindante, pero durante los siglos siguientes hubo muchas inundaciones desastrosas que destruyeron puentes y edificios. En el siglo catorce se construyeron altas murallas de piedra para proteger la ciudad, pero esto no pudo evitar la catastrófica riada de 1957 durante la cual murieron más de ochenta personas. La solución definitiva, aunque costosa, era crear un nuevo lecho para el río, con desembocadura a cuatro kilómetros al sur del puerto.

Cuando empezamos a pasear por los jardines, Salvador nos explicó como el antiguo cauce fue transformado en una hilera de jardines públicos, los cuales son ahora muy apreciados por la gente para hacer deporte, así como para relajarse bajo los magníficos árboles. En 1979, hubo un ‘día del árbol’ durante el cual la gente plantó algunas de las especies más corrientes para empezar a rellenar el espacio libre, y desde entonces otros especímenes menos corrientes han sido añadidos.

Hay varias grandes plantaciones de Ceibas, cuyos troncos hinchados muy juntos y ramas angulares resultan bastante siniestros.

Panorama del jardín con jacarandas en flor

Pasamos por debajo del Puente del Real a una zona donde hay muchos árboles crecidos y enormes, algunos de los cuales son remanentes de aquella antigua área de crianza, como las muchas especies de Ficus. Han sido intercalados con bellos árboles de flor como el Brachychiton acerifolius con sus brillantes flores rojas, la Grevillea robusta con sus espigas de flores naranja, la Jacaranda mimosifolia con sus grupos de flores malva y la otra Erythrina caffra. En este último árbol pudimos ver que las flores anaranjadas de este año ya habían producido sus características vainas retorcidas que albergan semillas naranja chillón.

Brachychiton acerifolius en flor

Vainas de Erythrina caffra albergando sus semillas naranja

Otros árboles poco vistos son la muy erguida Araucaria columnaris (syn. A. cookii, originaria de Nueva Caledonia con nombre relacionado con el Captain Cook) y el Brachychiton discolor, otro nativo de Australia, con grandes flores acampanadas de color rosa. También hay varias especies de palmeras, incluyendo la Livistona decora (syn. L. decipiens), el Sabal mexicana y el Phoenix roebelenii. Entre numerosas palmeras Phoenix reclinata, Salvador nos señaló un ejemplar que desarrolló un único tronco, de rápido crecimiento, sugiriendo que bien podría ser un híbrido, mezcla de P. canariensis.

Araucaria columnaris (syn. A. cookii)

Salvador explicando sus teorías sobre el extraño crecimiento de esta palmera

Luego entramos en los jardines del Real (o Viveros) con su alineación de enormes palmeras Washingtonia filifera. Vimos los restos del Palacio Real que fue iniciado por los soberanos musulmanes del siglo noveno. Después de la conquista cristiana, se construyó un nuevo palacio con jardines espléndidos que alcanzaron su apogeo en el siglo dieciséis, y fueron destruidos por completo en 1810.

Salvador había previsto que comiéramos en los jardines y aunque amenazaba con llover, nos sentamos muy gustosamente a las mesas reservadas y disfrutamos de una gran variedad de platos y de la ocasión de charlar. Luego empezó la lluvia y algunos miembros decidieron volver a casa después de agradecer a Salvador una mañana interesante.

Los seis restantes tomamos taxis para ver otro jardín que Salvador consideraba de nuestro interés. El jardín del Antiguo Hospital, el cual ocupa el solar de la antigua escuela de Medicina y está cerca del MuVIM (Museo Valenciano de Ilustración Moderna), alberga grandes ejemplares de Ficus macrophylla, Cedrus deodara y Cupressus cashmiriana.

Cupressus cashmiriana

Todavía más impresionante resultó ser la línea de Brachychiton discolor en plena floración y una pequeña Erythrina crista-galli cubierta de flores rojas.

Brachychiton discolor

Erythrina crista-galli

Finalmente, Salvador nos llevó al extremo del edificio del MuVIM para enseñarnos sus ‘árboles milagrosos’ – una línea de Brachychiton rupestris que ha logrado sobrevivir a la vida callejera y sin riego, haciendo honor a su reputación de pertenecer a los árboles más resistentes del mundo.

Los milagrosos Brachychiton rupestris

Volviendo a nuestros coches en autobús por las calles de la ciudad, pudimos apreciar el gran número de árboles plantados allí y darnos cuenta de su importante papel en hacer de Valencia una ciudad tan bonita.

Estamos muy agradecidos a Salvador por proporcionar un final tan adecuado a una maravillosa serie de seis encuentros primaverales.

Texto Carol Hawes (traducido por Jacqueline Charron)
Fotos de Alan Hawes

Mayo 2016
Visita al Jardín de l’Albarda

El principal objetivo de este encuentro fue visitar el jardín de l´Albarda en Pedreguer (Alicante). Creado en 1990, este jardín demostrativo propiedad de FUNDEM-Fundación Enrique Montoliu, nos muestra gran variedad de plantas autóctonas que ayudan a restablecer el equilibrio ecológico, a través del principio de jardinería sostenible que conlleva, entre otras ventajas, un bajo consumo de agua. Es extraordinariamente hermoso en todas las estaciones del año, y alberga una extensa colección de rosas y palmeras. Los detalles arquitectónicos también son de gran importancia, recreando el estilo de los antiguos jardines renacentistas valencianos, influenciados por la cultura árabe. El jardín está abierto al público todos los días de 10:00 a 14:00 horas y durante los meses de julio y agosto está abierto también por las tardes de 17:00 a 20:00 horas. Se hacen visitas guiadas en varios idiomas.

Las donaciones aportadas por los visitantes y por los eventos que allí se celebran se destinan al mantenimiento y conservación del jardín. FUNDEM también tiene como objetivo la conservación del entorno natural de la Comunidad Valenciana a través de la compra y custodia de terrenos de alto interés ecológico. Las donaciones de los socios de FUNDEM son destinadas exclusivamente a este fin.

Antes de iniciar nuestra visita al jardín de l´Albarda, y muy cerca de este, tuvimos la oportunidad de realizar una breve visita al jardín de una de nuestras socias, Alison Tain (la última visita fue hace cuatro años). El pasado invierno, la hija de Alison hizo una parte nueva en el jardín, que teníamos muchas ganas de ver, aunque la mayoría del grupo no había visto el resto del jardín tampoco. La nueva zona contiene plantas poco comunes entre las cuales había algunas con hojas plateadas o azul verdosas como Acacia baileyana, Eremophila nivea, Melianthus major, Lavandula multifida y una reciente palmera Bismarckia nobilis. El jardín es fascinante, con muchos toques artísticos, así como plantas y combinaciones de colores interesantes. Quedamos encantados de poder descubrir todos sus rincones mientras disfrutábamos de un buen café y pastas.

La nueva zona con algunas de las maravillosas plantas de hojas plateadas

Alison (de blanco) compartiendo su conocimiento y esquejes de Helichrysum petiolare

La tranquila parte inferior del patio del jardín con la piscina y la fuente morisca

Tras esta maravillosa visita, nos dirigimos al jardín de l´Albarda, donde tuvimos una calurosa bienvenida por parte de Enrique Montoliu y del guía de jardín, Ángel. Visitamos las principales partes del jardín, mientras que Ángel nos iba contestando a cada pregunta que hacíamos sobre las plantas que veíamos. A destacar la gran calidad en el mantenimiento del jardín, que solamente cuenta con tres jardineros con ayuda de Ángel cuando no realiza las visitas guiadas.

Jardín formal, con sus setos perfectamente recortados y sus cipreses

Comenzamos por el jardín formal, y alrededor de la casa hasta la terraza, con sus magníficas vistas desde la piscina a la rocalla de Montgó y a varias partes del jardín.

La terraza, con vistas a la cercana montaña del Montgó

A continuación, visitamos el interesante Umbráculo (donde en verano la temperatura puede ser 10ºC más baja que en el exterior), el cual alberga variedad de palmeras, incluyendo grandes Howeas y pequeños Raphis, junto a cícadas, aspidistras and ophiopogons.

¡Dos altísimas palmeras Caryota intentando acercarse al sol han hecho su camino a través del techo de rejilla!

Dentro del Umbráculo las palmeras Howea forsteriana realzan la elegante arquitectura del edificio

Seguidamente nos dirigimos con Ángel a la fuente renacentista donde nos explicó el ecológico sistema de filtración del agua usando plantas como lirios y cannas. Pasando la fuente, entramos por un impresionante camino de altas palmeras (Bismarckia nobilis and Syagrus romanzoffiana) y algunos enormes pinos de la isla de Norfolk (Araucaria heterophylla), entremezclados con árboles cítricos y una “alfombra” de fresas silvestres.

La fuente renacentista y la vista a través del camino de palmeras y árboles cítricos

Llegamos a una gran pérgola de metal con varios ejemplos de rosa ‘Paul’s Himalayan Musk’ que empezaban a cubrirla, y luego paseamos a través del ‘jardín perfumado’ donde lavandas, salvias y otras plantas aromáticas están cobijadas al abrigo de Fraxinus ornus y Pistacia lentiscus por lo que los olores pueden ser más fácilmente apreciados.

La rocalla del Montgó y el estanque

Después admiramos la rocalla del Montgó (diseñada como réplica de la cercana montaña, acogiendo muchas clases de flora autóctona) y el estanque, pasando por el claro oscuro de la sombra que nos ofrecían los arces y robles hasta llegar hasta la más reciente construcción que se está realizando dentro del jardín. Este nuevo edificio albergará un auditorio, en forma de anfiteatro que será utilizado tanto para conciertos, conferencias, etc.

Nuevo auditorio

De vuelta a la casa, pasamos por la entrada de otro jardín formal con jacarandas en flor llegando seguidamente al jardín valenciano, un gran paseo delineado por una extensa pérgola cubierta con rosas trepadoras. En su lado exterior pudimos apreciar el maravilloso muro hecho de mosaico de azulejos azules en el que habían insertados retratos de animales, flanqueado por una línea de columnas azules que nos pareció maravilloso.

El fantástico muro hecho de mosaico de azulejos azules

La principal particularidad de esta zona es la preciosa fuente valenciana de estilo árabe. Paralela al muro azul hay otra pérgola cubierta de rosas con una cúpula central, bajo la cual nos reunimos para disfrutar de unas deliciosas tapas ofrecidas por FUNDEM. Compartimos impresiones de este maravilloso jardín y agradecimos a nuestro anfitrión, Enrique, por hacer nuestra visita tan agradable.

Texto de Carol Hawes (traducido por Vicky Baldomero)
Fotos de Alan Hawes

Mayo 2016
L’Hort de Brutinel y el jardín de Jacqueline Charron en Alcoy

El fascinante jardín histórico de Brutinel ha sido descrito hace poco con todo detalle por Jacqueline Charron en su artículo, en la edición de abril 2016 de la revista MGS. También hay buenas fotografías y extractos del artículo en el sitio web del MGS. Para los miembros de nuestra sucursal y otros amigos interesados, Jacqueline obtuvo el permiso de visitar el jardín. Le dimos la vuelta guiados por algunos de los propietarios que representan las cuatro ramas de la familia Paya actualmente en posesión de la finca.

Nos dieron una calurosa bienvenida y luego nos llevaron dentro del jardín por la intricada terraza de abajo hacia la escalera que conduce al extraordinario invernadero y a los salones. Mientras andábamos bajo cedros centenarios, tejos y palmeras Trachycarpus fortunei, nuestros anfitriones recordaban tiempos de su niñez en que ellos y sus primos trepaban a los árboles.

Cedrus atlantica en la terraza inferior

La impresionante fachada del conjunto del invernadero
(foto de Karen Leathers)

El artístico y enorme invernadero fue seriamente dañado por la imparable crecida de las palmeras Trachycarpus fortunei, plantadas en su interior, pero fue magníficamente restaurado en 1997. Alberga ahora especies menos exigentes como plantas grasas, begonias y tradescantias moradas.

Interior del gran invernadero

Luego pasamos al ‘pequeño’ salón, con sus estatuas y sus preciosas baldosas de estilo rococó que datan de 1900.

El artístico y enorme invernadero fue seriamente dañado por la imparable crecida de las palmeras Trachycarpus fortunei, plantadas en su interior, pero fue magníficamente restaurado en 1997. Alberga ahora especies menos exigentes como plantas grasas, begonias y tradescantias moradas.

Había mucho que admirar ahí en el ‘pequeño’ salón

La estancia siguiente contiene dos hermosas jaulas, ahora vacías, y conduce a un salón más grande, desde el cual salimos de nuevo al jardín. Vimos las otras terrazas y los rincones apartados del jardín, muchos de los cuales tienen detalles artísticos y espléndidas vistas sobre el jardín y la campiña circundante.

Nos llevaron a ver también parte de la antigua fábrica de papel, actualmente abandonado; fábrica que generó la riqueza necesaria para la creación del jardín por su dueño Vicente Brutinel, a mediados del siglo XIX.

Finalmente fuimos convidados a comer canapés con los miembros de la familia en el salón grande, donde había fotografías de anteriores miembros de la familia Paya. Estuvimos encantados de oír relatos de especiales eventos familiares del pasado, cuando se daban grandes fiestas y que las orquestas tocaban en las elegantes estancias.

Anfitriones e invitados compartiendo canapés y relatos del pasado

Expresamos nuestra gratitud a nuestros anfitriones por su amabilidad al compartir su jardín y su tiempo con nosotros.

Como absoluto contraste con la atmósfera sofisticada de la mañana, pasamos la segunda parte del día en el cercano parque natural de la Font Roja donde Jacqueline tiene una casita y un jardín.

La Caseta del Fuster data de 1918. Jacqueline estuvo visitando a su anterior dueño durante muchos años, hasta finalmente poder comprarla y restaurarla, para usarla como retiro. Jacqueline pasa allí todo su tiempo libre disfrutando de la paz y de la naturaleza. Por lo tanto, fue para todos nosotros un maravilloso lugar donde disfrutar de un picnic que ella completó con deliciosa comida casera.

La tranquila terraza de Jacqueline

Posee una hectárea de terreno, cuya mitad inferior, alrededor de casa, esta plantada de forma libre con árboles (incluyendo frutales) arbustos, bulbos y orquídeas. La parte más alta sube por una cuesta empinada llena de pinos y olivos, y es mucho más asilvestrada. Por ello, es frecuentada por animales salvajes como zorros y otros.

La casita y el jardín debajo

Sin embargo, la pasión dominante de Jacqueline son los pájaros que visitan su jardín, o alimentarse o para criar. Ella tiene un gran número de cajas nido, algunas siendo utilizadas regularmente por sucesivas generaciones de la misma especie. Dos veces el año el ornitólogo del parque natural viene anillar los pájaros en su jardín. Nuestra visita coincidió con una de sus visitas primaverales, cuando anilla los pollitos de las cajas. Tuvimos el privilegio de ver, e incluso de tocar, algunos bebés carboneros de dos semanas de edad.

Jacqueline (a la izquierda) y el ornitólogo anillando los polluelos

Jacqueline nos dio a todos una copia de una guía ilustrada de 20 páginas sobre los pájaros y las mariposas que visitan su jardín. En ella describe sus experiencias y observaciones durante los últimos diez años y ofrece información sobre cómo atraer y cuidar a los pájaros visitantes. Es a la vez interesante y divertida, y constituye el recuerdo perfecto para nuestra visita a su retiro natural.

Todos pensamos que hemos disfrutado un día maravilloso y estamos muy agradecidos a los que lo hicieron posible.

Texto de Carol Hawes (traducido por Jacqueline Charron)
Fotos de Alan Hawes (excepto cuando se indique lo contrario)

Abril 2016
Visita al espacio natural de Casa Tápena, cerca de Onil, provincia de Alicante

El 9 de abril, un grupo de socios visitó el primer centro de desarrollo sostenible de la Comunidad Valenciana. Este interesante proyecto se basa en la creencia de que cada uno puede jugar un papel en el intento de ralentizar el cambio climático y el deterioro del medio natural. Para demostrar la viabilidad del desarrollo sostenible se han creado cuatro zonas distintas, utilizando plantas acostumbradas al clima y a los suelos áridos de la provincia de Alicante.

La zona agrícola muestra los cultivos tradicionales de la región como almendros, olivos y vid, junto a árboles frutales (cerezos – membrilleros – granados y variedades de cítricos). También hay un pequeño huerto de verduras que se alimenta de forma ecológica y que produce verduras típicas como tomates y pimientos.

El jardín mediterráneo pretende demostrar que es posible crear un jardín sostenible, apacible y hermoso, utilizando sobre todo plantas indígenas que necesitan poca agua y pocos cuidados.

La zona húmeda, que rodea el nacimiento y las balsas donde se almacena el agua de riego, contiene muchas especies, sobre todo las adaptadas a este ecosistema que incluye grandes sauces, chopos y Prunus, así como pinos.

La zona forestal ocupa una amplia superficie de terreno por encima de la Casa Tápena, y ofrece paseos sombreados por áreas boscosas que muestran ejemplares de Celtis y carrascas en medio del pinar.

También hay un gran laberinto de cipreses podados que hace las delicias de las familias que vienen a disfrutar de las instalaciones del lugar. Estas instalaciones comprenden un bar, mesas para comer al aire libre, barbacoas, fuentes de agua potable, áreas de juego para niños, e incluso una zona de acampada.

Nuestro paseo empezó con un café en el bar, después del cual nos encaminamos hacia la restaurada Casa Tápena que domina el jardín mediterráneo y el valle más allá.

Junto a la casa, las plantaciones incluyen un Chamaerops humilis y un olivo podado en forma de nube

En este punto vimos también un enorme Arbutus unedo, quizás centenario, y algunas carrascas muy grandes. Luego entramos en la zona húmeda por un camino a la sombra de imponentes Pinus halepensis y P. Pinea, bajo los cuales vimos matas de Genista scorpius, de Ulex espinoso y de Santolina verde.

La fascinante corteza de un viejo Pinus pinea

Al final de esta zona, llegamos al manantial que riega los jardines. En el pasado, pasaba primero por un lavadero antes de ir a caer a la balsa.

El lavadero que sirve de marco al manantial

La entrada superior al jardín mediterráneo

Pronto nos volvimos a encontrar cerca de la casa donde entramos el jardín mediterráneo, muy atractivo y bien cuidado. Por los senderos sinuosos hay parterres separados por setos bajos y con especies de árboles que dominan grupos de variedades arbustivas bajas como Juniperus, Lentiscus y coscojas (Quercus coccifera). Algunos de grupos de matas estaban en pleno floración, como la Coronilla y el romero. Entre los árboles, había muchos pinos, altos cipreses y ejemplares de Celtis australis, pero también vimos algunas rarezas como una subespecie de Quercus ilex que viene del Norte de España. Nos llamó la atención un Tamarix gallica de follaje azulado. Observamos que todos los parterres estaban cubiertos con espesas capas de corteza o de guijarros, demostrando la importancia de mantener el suelo húmedo.

Tamarix gallica y Pinus pinea

Vista general del jardín mediterráneo

Desde la parte baja del jardín mediterráneo, se puede ver la zona agrícola con su diseño regular de huertecitas de frutales rodeando un área central con bancos. Aquí, está expuesta una interesante información describiendo los diversos cultivos y como se producían en el pasado, así como sus sistemas de riego.

La zona agrícola visto desde el jardín mediterráneo

El estanque delante del laberinto

Después de ver esta zona, llegamos al laberinto y a sus bancos de bienvenida al lado de un bello estanque con surtidores. Agradecimos el sentarnos un rato a la sombra de otros Celtis australis antes de volver a la zona de picnic cerca del bar. Allí disfrutamos de una buena comida y de la oportunidad de hablar de lo que habíamos visto.

Después, aquellos que se quedaron dieron una vuelta por la campiña cercana para admirar algunos de los enormes árboles que dan un encanto muy especial a esta zona agrícola.

Un Cupressus sempervirens adulto

Algunos de los enormes Pinus halepensis que dan un encanto especial a esta zona

Texto de Carol Hawes (traducido por Jacqueline Charron)
Fotos de Alan Hawes

Abril 2016
Visita al jardín de Carol y Alan Hawes en la zona agrícola de Crevillente y el jardín de Anna Gevers cerca de Almoradí

La cita tuvo lugar al sur de la Costa Blanca, en la fértil y bien irrigada Vega Baja. Los dos jardines están rodeados por plantaciones de naranjos y esmerados cultivos de hortalizas. Ambos dependen de los aportes regulares de agua de riego, aunque los métodos son distintos. El primer jardín recibe agua de calidad, que puede llegar a las zonas elegidas y también a un depósito para servir al riego por goteo. En cambio, el segundo jardín recibe una irrigación periódica, la cual inunda su totalidad con agua de peor calidad. Sin este aporte los árboles y los arbustos no podrían haber alcanzado su madurez en apenas 15 años de crecimiento, habiendo muchos de ellos salido de semillas. Ya hubo una visita a esos jardines en octubre. Una nueva visita primaveral nos permitió ver otras plantas en su apogeo.

Elizabeth Marriott nos confía sus impresiones del día.

“Fue nuestra primera visita al fabuloso jardín de Carol y Alan Hawes en Crevillente al sur de Alicante. Para otros miembros presentes era la segunda e incluso la tercera visita. Con un café de bienvenido y una breve proyección de fotos, Alan nos mostró la evolución del lugar desde su original aspecto de naranjal hace 11 años.  Después de ese “aperitivo” entramos en “América” por un lecho de desierto salpicado de cactus y plantas grasas. Unas amapolas amarillas de California, auto sembradas, daban color primaveral al conjunto.

Pitas incluyendo Agave parryi, con Eschscholzia californica. Al fondo Parkinsonia aculeata y Cupressus arizonica

Inspirado por su visita a La Mortella de Ischia, Alan ha decidido cultivar plantas de sombra, y para ello ha construido un gran umbráculo con rosas trepadoras cubriendo la estructura. Eso supondría mucho trabajo, pero a Alan le gusta tener algún proyecto en mano. Nosotros estamos impacientes por conocer el resultado final, que sin duda será esplendido.

El nuevo umbráculo con Rosa banksiaeen plena floración

Después llegamos a una avenida de Melia azedarach alternado con rosales olorosos a sus pies. Alan nos explicó que cada año él poda estos árboles para formar un ancho toldo de densas hojas que dan sombra a la zona en verano.

Melia azedarach con flores nuevas y frutas del año pasado. Abajo Rosa ‘Archiduc Joseph’

Cerca, la encantadora silueta central de una maceta de cerámica azul luciendo un agave con franjas amarillas entre las flores azules de Convolvulus sabatius. Más allá la pérgola cubierta de varias especies de trepadoras exóticas.

Entrada a la pérgola con rosas trepadoras y bougainvillea

Cruzamos la pérgola y pasamos por el área de trabajo con sus composteros, su almacén de leña y la caravana donde Carol y Alan vivieron tres años mientras planificaban su jardín soñado. Cassias, grevilleas y callistemons anuncian la entrada a “Australia” seguidas por una plantación de eucaliptos cultivados a partir de semillas. Al volver entramos en “África”, explosión de flores primaverales con muchos aloes y gazanias.

Coloridos aloes y gazanias sobre un fondo de variados arbustos africanos

Con platos traídos por todos disfrutamos de un delicioso buffet en la terraza, antes de ir en coche al jardín de Anna Gevers, cerca de Almoradí. Está rodeado de cultivos agrícolas y de los restos de cosechas hortelanas, pero cuando entramos en el jardín por el lateral de la casa, vimos una sorprendente riqueza hortícola.

El jardín de Anna contiene varios elementos artísticos importantes, incluyendo esta impresionante estatua

Aunque debilitada por la gripe, Anna nos contó, con ánimo, como ella y su marido empezaron a plantar una gran variedad de especies, hace 15 años. Algunas solo sobrevivieron unos años, pero hay todavía 70 especies de árboles, numerosos arbustos y l8 palmeras diferentes. En 2007, un jardín de plantas grasas empezó a tomar forma y ya contiene muchos cactus grandes. Anna explicó que un riego correcto para cada planta era la mayor dificultad en el mantenimiento del jardín. Recibe regularmente agua para regarlo, pero esta agua está salada y a algunas plantas no les gusta. Tampoco les va bien la profundidad de la inundación, así que es necesario tener mucho cuidado con el riego.

Muy ligeramente ordenado, el jardín de Anna es rectangular con árboles, palmeras y setos formando sus límites. Hay un ‘césped’ central de Mesembryanthemum cordifolium.

El ‘césped’ con una hermosa Bismarckia nobilis rodeada por otras palmeras y árboles adultos

En el medio del jardín una línea de callistemons florecidos separa la zona de ‘césped’ de las plantas grasas y de los cactus.

La alfombra colorida de especímenes más bajos forma el principio del jardín de las plantas grasas


Hay muchos grandes e interesantes cactus entre la colección de Anna

Dos jardines muy inspirados para un maravilloso día. Nuestro agradecimiento para Carol, Alan y Anna, quienes lo hicieron posible.”

Texto de Elizabeth Marriott y Carol Hawes (traducido por Jacqueline Charron)
Fotografías de Guy Marriott

Febrero 2016
Paseo botánico con Pedro J. Moya por las dunas de Santa Pola en el sur de la Costa Blanca

El pasado 27 de febrero, trece miembros y amigos se reunieron en un bar junto a la playa en el extremo sur de Santa Pola antes de visitar el cercano Parque Natural de las Salinas de Santa Pola. Aquí, los altos niveles de salinidad y el viento junto con un suelo muy pobre y arenoso sólo permiten sobrevivir a las plantas más resistentes.

Nuestro guía Pedro explica la historia y la importancia de las Salinas
(foto Karen Leathers)

El parque natural está atravesado por caminos vallados para proteger las dunas y es un área importante para la observación de aves en los lagos de agua salada
(foto Karen Leathers)

Más alejada del mar, se pueden ver árboles como Pinus halepensis y el pocas veces visto Tetraclinis articulata crecer en dunas estables rodeadas por áreas más abiertas donde las plantas más pequeñas, como Helichrysum stoechas subsp. stoechas (Helichrysum decumbens), Sedum sediforme, erodium y Centaurea seridis subsp. maritima (Centaurea maritima) luchan con la arena movediza. Más cerca del mar, en condiciones más húmedas, aparecen bulbos como alliums y asfodelos, y justo al lado de la playa el viento sólo permite prosperar al resistente Eryngium maritimum y a Lotus creticus, de muy bajo crecimiento.

Tetraclinis articulata crece de forma natural en España únicamente cerca de Cartagena, pero podría ser útil para la siembra en otros lugares con un clima similar
(foto Alan Hawes)

Helichrysum stoechas subsp. stoechas
(foto Alan Hawes)

Lotus creticus tiene poca competencia en las dunas más azotadas por el viento
(foto Alan Hawes)

A continuación, nos dirigimos hasta el faro de Santa Pola, que está situado en una formación geológica más inusual - una meseta de piedra caliza, que es un atolón de coral fosilizado bien conservado, formada hace unos seis millones de años. Las rocas desnudas y la exposición al viento hacen muy difíciles las condiciones de crecimiento aquí, pero el hinojo gigante (Ferula communis), Gladiolus illyricus, Anthyllis cytisoides y Coronilla juncea crecen bien.

El faro en su meseta rocosa con los acantilados desnudos debajo
(foto Alan Hawes)

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Ferula communis con cabezas de semillas de colores
(foto Alan Hawes)

Con el fin de ver un hábitat completamente diferente con su comunidad vegetal contraste, nos dirigimos en coche a la base de la línea de acantilados en la que se encuentra el faro. En las faldas reconocimos algunas de las plantas observadas anteriormente entre las dunas, con la adición de la atractiva Phlomis lychnitis con flores amarillas.

Phlomis lychnitis
(foto Alan Hawes)

Desde aquí subimos hacia uno de los estrechos valles escarpados en el que el agua de lluvia cae desde arriba.  Aquí, al abrigo del viento y el sol, en ese ambiente más húmedo, encontramos muchas plantas florecientes que se observan con mayor frecuencia en el interior, como Chamaerops humilis, Ceratonia siliqua (algarrobo), Quercus coccifera y Pistacia lentiscus, cubierta por Clematis cirrhosa y una pequeña lathyrus con flores de malva. Era difícil abrirse camino a empujones por las ramas fuertes y todas las plantas eran verde y exuberante - un mundo diferente, sin embargo, sólo unos pocos cientos de metros de distancia de los áridos paisajes que rodean el faro y las bajas dunas detrás de la playa cercana.

Chamaerops humilis entre el exuberante crecimiento en el valle
(foto Alan Hawes)

A pesar de que tiene lugar en uno de los días más fríos y ventosos de un invierno por otro lado inusualmente suave, este paseo resultó ser muy agradable, y proporcionó una excelente ilustración de los diversos ecosistemas que coexisten en estrecha proximidad en esta zona tan interesante geológicamente. Gracias, Pedro, por compartir con nosotros tu amplio conocimiento de las plantas de esta zona.

Texto por Carol Hawes
Traducción por Begoña Díez Martín